El modelo de las cooperativas integrales se extiende por la red


Mar desecado con primates
Cada vez encontramos más enlaces en internet sobre el proyecto del colectivo Crisis, dado a conocer por Enric Duran con su audaz insumisión bancaria, materializado en la creación de las Cooperativas Integrales, un prototipo de innovación social que actúa como una auténtica escuela de autogestión y de cooperación social. Con varias cooperativas funcionando en Cataluña, facilitan la segregación del sistema a todas aquellas personas que desean abandonarlo de forma voluntaria o impuesta (los que han sido expulsados por el propio sistema debido a impagos, quiebras, desempleo, etc...) proporcionandoles un marco legal para salir del sistema sin mayores traumas legales. 

No requieren los servicios del estado, al que consideran un anacronismo que no tardará en desaparecer. Crearon su propia moneda, utilizando un sistema LETS en código abierto, e intentan ser los más autosuficientes posibles con postulados ecologistas, utilizando un sistema de organización social basado en la cooperación y la búsqueda de la cohesión social. Cada cooperativa se inicia con la creación de una economía de supervivencia, aspirando a una fase posterior que denominan el espacio intra-cooperativo.

Este movimiento social de vanguardia está mucho más avanzado en Francia y los países escandinavos, como por ejemplo en el movimiento neorural. En Estados Unidos, quizás más prácticos, el componente tecnológico en los nuevos modelos organizativos es mucho más importante. En la aparente necesidad que tiene el ser humano de esteriotipar todo, vemos como estos nuevos movimientos, en si mismos diversos y heterogéneos, tratan de ser encasillados. En Europa la izquierda más radical intenta descubrir su futuro alrededor del decrecionismo y el movimiento cooperativo, mientras en Estados Unidos, la extrema derecha intenta capitalizar parte del movimiento alredededor de Tea Party Protest y los survivalistas, no contemplando, por poner un ejemplo, que una comunidad podría considerarse survivalista, decrecionista y anarquista. 

Quizás no se dan cuenta que la nueva organización económico, política y social que implica  tiene su origen en las redes distribuidas, y por lo tanto, no necesita ni autoridad o lideres, ni asociaciones políticas con programas, ni siquiera evangelizar a nadie, ya que se compone de infinitos nodos que se generan de forma casi expontánea buscando resiliencia ante las crisis de la super especializada sociedad globalizada capitalista, en algo que probablemente es tan básico como el instinto de supervivencia, atrofiado para la mayoría occidentales a los que se les reprogramó el instinto para consumir a muerte.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar