Un colector solar casero



La ley obliga a que las nuevas viviendas con una determinada superficie incorporen acumuladores solares para calentar el agua. Es un gran avance, pero quienes ya tienen una casa también tienen derecho a disfrutar de un importante ahorro económico y a reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero. En el mercado existen acumuladores fácilmente instalables. Con dos se pueden satisfacer las necesidades de una familia. El problema es que cada acumulador cuesta unos mil euros. Es un capital que se recupera en poco tiempo, puesto que la factura del gas se reduce hasta en un 80 por ciento (más si se utiliza electricidad para calentar el agua o la calefacción), pero aún podemos ahorrar más si construimos nosotros mismos el acumulador.


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